¿Por qué Pilates?

Cuando empecé con el Pilates, algunos amigos me preguntaban por mis motivos, puesto que antes antes desconfiaba tanto de él. Una colección de ejercicios peligrosos, normalmente no recomendados, todos juntos para dar caña a zonas que normalmente tratamos con respetuosa distancia, como la base de la columna… Parece una barbaridad y una temeridad, que la gente practica de forma a menudo descontrolada, solo por la moda, o por una recomendación poco informada, a veces en un sitio masificado a cargo de un/a joven que hizo un curso de fin de semana. Cuando no es así, es dirigida en centros más seguros y profesionales pero también caros.

Entonces, ¿por qué Pilates?

Un servidor, como entrenador de fitness, ciertamente le tenía algo de manía por esas razones, sobre todo las de salud, además de la desconfianza extra que me añadía la mitificación del inventor.

Bajar así y, peor aún, subir, suele ser mala idea para la rodilla

Gente que me conoce se sorprendió cuando vio que me formaba en ello y empezaba a ofertarlo. Y es que sí, me gusta mucho criticar y meterme con todo, a veces más en serio y a veces más en broma, pero me gusta más aún hacerlo con fundamento. De modo que me apunté a un curso, que me pareció fiable por el aval de Juan Luis Yuste, de la Facultad de Educación de la Universidad de Murcia (magnífico derribando mitos).

Joseph PIlates se hizo famoso en Nueva York trabajando con bailarinas, un público joven y fuerte con potente condición física previa. Nosotros hemos de adaptar el entrenamiento.

En definitiva y para ir al grano, el asunto no es si un ejercicio es bueno o malo, sino cuándo y cómo es conveniente realizarlo.

Y sobre el señor Pilates -que me perdonen los puristas- más bien cabría decir a estas alturas que fue el precursor. Tampoco inventó nada realmente: solo se puso a hacer ejercicios con cierto cuidado, que es lo que exige la espalda. No seré yo quien alabe o adore a ese señor aunque admire sus logros, de hecho puede decirse que el pilates original a menudo cae en errores graves que se han ido corrigiendo con el tiempo.

Algún caso habrá en que esto esté bien y sea adecuado. ¡Pero desde luego no será lo habitual!

Recordemos que lo tradicional no es bueno por ser viejo: algo antiguo solo es bueno si ese tiempo que ha transcurrido se ha aprovechado para ir haciendo mejoras. Y eso ha ocurrido en buena medida en el caso del pilates, siempre que se tengan en cuenta y se apliquen los enormes avances en fisiología o biomecánica, que como tal ni siquiera existía cuando Joseph Pilates desarolló su método a principios del s. XX. El monitor debe estudiar constantemente y estar al tanto de las novedades al respecto.

Pilates no es más que un tipo de gimnasia, una forma de ejercicio centrado en fortalecer, tonificar y no lo olvidemos, controlar, la zona lumboabdominal, con ejercicios mayormente isométricos y lentos y poniendo la atención que exige el trabajo de esa zona.
Y no mucho más. Pero no es poco. Y se le puede sacar mucho provecho si se hace bien, con cuidado y conocimiento por parte del profesor y de los alumnos.

Es necesario tener y repasar ciertos conocimientos de anatomía

Trabajar lento no es por el “buen rollito”, no es por buscar “relajación”, de hecho mucha gente se sorprende cuando viene pensando en un ejercicio “suave” y se encuentran con que sí, es lento, pero bastante intenso. Efectivamente puede ser muy útil para fortalecer y proteger zonas incluso cuando ya hay problemas lumbares, aunque mucha gente se retira pronto o hay que recomendarles que se vayan a otros ejercicios. Algunos acuden por recomendación del médico incluso en casos en los que no es apropiado y a los monitores nos toca ser responsables.

El problema, como en otras disciplinas, es que se pone de moda, abriendo un nicho de mercado para que se vendan clases y formaciones como churros. Por mi parte, los nombres, la imagen y los diplomas no me impresionan, sino las cosas bien hechas y que funcionan.

Al principio la novatez docente me animaba a querer compartir mi experiencia al ritmo que a mí me gusta (¡demasiado rápido!), pero tras años y miles de horas de clases y estudio sé qué funciona y cómo dosificarlo, y el alumnado lo agradece, y se divierte, y aprende. Para seguir a alguien que no explica qué se hace, mejor ver un video y lesionarse solo en casa (así en lugar de echar la culpa al pilates, puede uno culpar a su racanería o su pereza).

Así pues, ¿cómo se justifica este tipo de ejercicio?

En resumen: por sus resultados, por el estudio y cuidado que le ponemos, y por la diferencia que marca dar clases y guiar atentamente en lugar de simplemente “dirigir sesiones”.

En nuestras clases buscamos resultados accesibles a precios razonables, y que los alumnos/as aprendan y adquieran cierta autonomía. Los grupos son siempre reducidos y, aunque a veces nos dé pereza ir a clase, al salir siempre estamos satisfechos de haber hecho el esfuerzo de asistir.
Esto es lo que nos da vidilla a los profesionales y nunca se puede estar suficientemente agradecido.

I Torneo de Artes Marciales Chinas Ciudad de Murcia, fotos

Como ya contamos aquí, el pasado 22 de octubre tuvo lugar en Murcia el I Torneo de Artes Marciales Chinas que presentamos con ilusión desde Shuilian Dong, como anfitriones y colaboradores de la escuela Hung Sing Gwoon de Choy Lee Fut con Jesús Ruiz a la cabeza y organizador del acto.

Tuvimos una magnífica aceptación, afluencia de público y competidores, además de la acertada y precisa organización, por qué no decirlo. Agradecemos el apoyo a todas las personas que con su trabajo, viajes, entrenamientos, etc, hicieron posible que pasaran tantas buenas cosas en una mañana intensa que no olvidaremos.

Y más que contarlo, os lo enseñamos con algunas imágenes (cortesía de Ana Brocal):

Sanda en el tatami central
Tuvimos nuevas y estrictas reglas en cuanto a los pies…
A veces se dice que el sanda es el “kickboxing chino”, pero aquí valen derribos…
Johan Duquet, jefe de árbitros de tuishou, controlando el intento de mover a Marcelo Cepeda
Concentración, tacto y estructura, bases de la competición de tuishou. Se ponen a prueba la raíz y el estudio previo y colaborativo de “empuje de manos”.
Johan Duquet con Miguel Barberá, explicando el reglamento de tuishou a los competidores
Pudimos disfrutar de formas en categorías infantiles, cadetes y adultos
Dos muchachos valientes atentos a sus guardias
¡Incluso un dragón se paseó por la pista del polideportivo!
Momento de la Danza del León, en la apertura de evento
Aun estando satisfechos y agradecidos con las instalaciones y el pueblo de Alquerías, en sucesivas ediciones quizá busquemos un sitio más grande: ¡las gradas se abarrotaron!
No salen todos: más de cien participantes de toda España que dieron vida a este evento y a los que no podemos estar más agradecidos. Si no estás entre ellos, esperemos que quizá te animes para la próxima edición 😉
Y ya sabéis, ¡a seguir entrenando!